Participamos en este proyecto liderado por la Mancomunidad RSU Ribera Alta de Navarra.
Los niños y niñas del colegio de Milagro han inundado con sus dibujos los contenedores marrones del pueblo.
Con ello, además de aceptar a este contenedor como uno más de la familia, nos dejan claro qué echar en él: restos de alimentos y restos finos de jardín
(también pueden echarse pequeños objetos de madera, como corchos y palillos, o servilletas de
papel sucias).





